
‘UN €URO, 3,5 LEI’, UN DOCUMENTAL QUE RETRATA LA INMIGRACIÓN RUMANA EN ESPAÑA
- En la década de los 60 fueron los españoles, quienes dejaron su país huyendo de una dictadura y en busca de un mejor nivel de vida; ahora son los ciudadanos del este de Europa quienes llegan a la península con objetivos similares.
- Los protagonistas abren el baúl de sus recuerdos ante la cámara del director español, Carlos Iglesias para contar los motivos que los impulsaron a dejar su país, describir su situación actual y sus proyectos futuros…
Madrid (22 de octubre, 2008).- ‘Un €uro, 3,5 lei’, el documental que se presenta hoy, narra 20 historias de rumanos que viven en España. Todas reales, distintas y similares al mismo tiempo. Los protagonistas abren el baúl de sus recuerdos ante la cámara del director español, Carlos Iglesias para contar los motivos que los impulsaron a dejar su país, describir su situación actual y sus proyectos futuros…
Esta producción de 35 minutos es un retrato con imágenes de la inmigración rumana, uno de los fenómenos sociales que mayor controversia genera en la España del siglo XXI. Es una muestra de cómo la historia de la humanidad es cíclica. En la década de los 60 fueron los españoles, quienes dejaron su país huyendo de una dictadura y en busca de un mejor nivel de vida; ahora son los ciudadanos del este de Europa quienes llegan a la península con objetivos similares.
En torno a este planteamiento gira el documental de Iglesias que pretende establecer un paralelismo entre españoles y rumanos, para mostrar que la migración es una constante en la historia de la humanidad. ¿Cómo? Combinando testimonios reales de rumanos que actualmente están en España con imágenes de la película ‘Un franco, 14 pesetas’ - también de su autoría-, que retrata la misma situación 50 años atrás.
Para el director este es “un camino para conocer mejor a nuestros vecinos. Saber esos detalles que nos resultan ajenos. Son muchas más las cosas que nos unen que las que nos separan. Somos pueblos muy similares, con clima, tradiciones y gustos parecidos.” Al tiempo que aclara que “no se trata de lavar la cara a nadie”.
Así, los espectadores verán como en un determinado momento un ciudadano español cuenta su experiencia con clientes rumanos, quien los califica como “buenas personas”, salvo quienes entran en su negocio para robar. Acto seguido, se intercala una de las escenas de ‘Un franco, 14 pesetas” en la cual un emigrante español entra a supermercado suizo para robar. Como este ejemplo, hay otros tantos que hablan de éxitos, fracasos, añoranzas y desilusiones, que merecen ser vistos.
Por las pantallas españolas desfilarán las vivencias de Alex Mercas, titulado en teología ortodoxa y ahora director comercial del periódico Roman in Lume; Alina Martin, bordadora de trajes de luces; Amalia Manguiru, empleada de una fábrica de hormigón; hoy asistente de gerencia de Alcenara, entre otros. Ellos hablarán de los motivos que los obligaron a dejar Rumania, el camino hasta España, sus primeros trabajos, sus dificultades y sus expectativas a futuro.
Asimismo, se escucha las voces de quienes han vuelto a Rumania, tras largos años en España. Estos relatos dan fe de los cambios, las similitudes y las diferencias de ambas realidades y la ‘vida’ en familia luego de estas experiencias.
LA PRODUCCIÓN
Tras ‘Un €uro, 3,5 lei’ hay un equipo de 22 personas que trabajó intensamente durante meses para sacar adelante este proyecto. Numerosas entrevistas, minuciosas investigaciones de campo y semanas de rodaje son parte de esta experiencia.
Madrid, Coslada, Constanza y Bucarest son los escenarios donde se rodó este documental. Los sitios fueron elegidos en función de la ubicación de los protagonistas de las historias. Las 20 historias que serán transmitidas son la síntesis de experiencias positivas y negativas que desvelan los facilidades e inconvenientes con se enfrenta un inmigrante a la hora de llegar a una tierra ajena.
LAS CONCLUSIONES
Después de escuchar 40 historias y más de 70 horas de grabación, la imagen de la comunidad rumana en España ha tomado nuevos matices. Tote Trenas, director de fotografía del documental destaca el sentido de solidaridad que reina entre este colectivo. Por ejemplo, a la hora de recibir a un amigo en casa, siempre hay lugar disponible, así como si alguien está en busca de trabajo o en un apuro de salud. En cambio, quienes han retornado a Rumanía añoran la amabilidad y apertura de los españoles.
Asimismo, todos coinciden en que su primera impresión de España es la de una tierra árida y seca, que contrasta con el verde de los campos rumanos. Sin embargo, esos primeros días, los testimonios de ‘Un €uro, 3,5 lei’ dejan claro que el colectivo rumano se integra con facilidad a la sociedad española.
Otro aspecto que resalta Trenas es que buena parte de los inmigrantes encuentran su primer trabajo en la construcción y las tareas domésticas. Solo entonces, se tejen redes de contactos que ayudan a ubicarlos en otros puestos gracias a la preparación que tienen y la facilidad con que aprenden el idioma.